FERNANDO VALLERSTEIN

NOCHES VIEJAS
Veo caer tus rodillas al piso.
Te visto de vampiresa,
Tus extremidades, mi patio:
Quiero jugar.
Abrazo mi árbol;
Contemplo sus frutos.
Te acuestas en mi cama deshabitada;
Buscando sabiduría:
Quiero jugar.
SÓLO OJOS
Si te presentaras delante de mí,
me arrancaría los ojos,
para no verte.
Con mis venas,
Ataría tu cuerpo a la cama.
Soñaría sin mañana, mancha oscura sin verano.
Tal vez sea la muerte quien me busca.
Sin invierno, sin nada.
MUY
FINITO
Hasta dar por muertas las luces
Tu cara está muerta:
Oscura.
Tu voz lastimada:
Sin tonos.
La mano, tu boca, la desnudez.
Infinitas vidas.
Un cuchillo:
Un sólo ser:
Se deja desear.
Un solo ser:
Se permite morir.
NIÑO
Empecé odiando el pasado.
Sufriendo el paso del tiempo:
Peleando contra la nada.
Miedos de un juguete en desuso:
Llorando este triste presente.
Recordando esa vieja infancia.
Un mundo que oscurecía al día.
Tanta luz, fui tan niño.
Soy este paso del tiempo.
caminando sobre el final.
Soy una sombra,
Fui una luz, fui tan niño.
FERNANDO ARIEL VALLERSTEIN nació en Buenos Aires un 14 de diciembre de 1974.
Desde muy joven sostuvo querer vivir con arte y no de él.
De todas formas, esta última opción es francamente difícil dada la situación
actual de Argentina.
En su primera juventud realizó estudios teatrales. "En esa época ya prefería el
camino más difícil, ese que se recorre desde adentro y para el cual los mapas
son solo puntos de referencia que dejar de lado", dice el autor.
Asistió a Jorge Polaco en su obra Bodas de oro, estrenada en el 2002.
Produjo escribió y dirigió Sólo ojos, un cortometraje duro y sentido sobre la
juventud y la soledad, con el cual fue invitado a participar en varios
festivales internacionales.