GRACIELA WENCELBLAT



Ítaca se aleja.
Témulo
el guardián de buenas
intenciones,
declina. 
 
Las mil y una noches
se enfermaron
por un virus de locura
imparable.
 
Pero
ya llegarán las brujas,
cambiarán otra vez los cuentos.
Hay una fuerza que nace
aunque no nos demos cuenta.
 
Entre las aspas del molino
en las entrañas de los besos
en la ruptura de la palabra
en el encuentro inesperado.

 

 


Contactar con la autora


 

OPINA SOBRE ESTOS POEMAS