MANUEL PARRA

Escribiendo en la noche
Todo está entre tinieblas
mientras tu sangre gira,
y, al igual que los astros,
sin detenerse nunca,
incesante, transporta
átomos y elementos
donde el vivir alienta,
y así va construyendo
el mundo a cada instante,
el mecanismo exacto
que en las palabras suena
y el escribir permite.
¿Qué designio o qué instinto
alumbró este prodigio
que en las sombras alienta
y tu sangre constata?
Lejanas son las huellas
que en nosotros concluyen,
con trémulas palabras
cercamos al misterio,
y ya en su linde misma
repetimos tan sólo
que el don de nuestra vida,
al acabar, consume
la luz del universo
que nuestra noche alumbra