MILAGROS ROIBÓN

 

Confusión

Descendí convertida en piedra, en pájaro sin alas.

Llueve sobre mi camisa, sobre mi conciencia.
Mis manos se han vuelto pálidas. Los títeres
de la memoria sonríen con sus bocas
pintadas, sus dientes de trapo.

A veces, observo mis pies y pienso:
¿hacia dónde? ¿hacia dónde?
 

 


Ausencias

Ebria de soles y nostalgias,
a ti, me ofrezco.

En mi ombligo, converge
la luna.

Los suspiros destilan olas:
¡Agua!

Desgarro la tarde a mordiscos.
(preñada de silencios)

Las ausencias se vuelven líquidas
y goteo.

 

 


Ataduras

Una luna de vino tapizó las manos, los dedos, los oídos.

Las narices espiaban desde un espejo blanco.
Los ojos eructaron en mi esqueleto
de hilo.

Entonces,
até mis pies a mi lengua,
mis muslos a mis tobillos.

Me anudé, me refuté.

Caí,
caí,
caí...

…Más allá de la caída,
Li Po
besó mis entrañas
y comprendí la anarquía de lo oscuro
.

 


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