ARTURO ESPINOZA

Prefiero la espesura que
el brillo
prefiero cojear hasta el final
que iluminarme sin ser parte del asunto
y me parece más profundo un susto
que los embelesos orales
y con esto desprecio las llagas
la sangre y las heridas
¡todo en la cicatriz!
donde el sueño termina
y el árbol esquiva tu mano.
Dentro de la cresta de la noche
en la dorada miel que la protege
de las violaciones celestes.
El mundo hormiguea en mi mano:
en África golpea un tambor
que no lo calla ni el viento.