GUILLERMO ALDAYA

 

A PROPÓSITO DEL ANANGA RANGA

Soy hombre no liebre, no toro, no caballo.
Hombre ordinario, de cuerpo justo.
Animal de nostalgia y corta voz.
Acostumbrado a ver el amor con ojos cenicientos
virgen de alguna parte todavía
y confiado en no ceder
al vicio de ser macho,
aguardo una mujer común,
de olores neutros.
Mujer no corza, no burra, no elefante.

 

 

DETALLES PARA UN RETRATO PÓSTUMO

-Regalaba cuchillos como flor de harina,
ardiendo
-Coleccionó zapatos que los ladrones
no supieron andar,
y mochilas de piedra
-Lo persiguen aún espejos cuarteados
de imágenes que prenden como incienso
a la deriva
-Y ya perdimos la esperanza
de ver si ha envejecido
porque hace tiempo cogió camino,
y esta es la hora..
.

 

 

FUERA DE SET

Vas a prestarme tu rostro durante tres meses...

Vittorio De Sica

Te presto el rostro,
con arrugas y accidentes
y ojos miopes
a los que todavía es posible confiar lágrimas.
Te doy la espalda por todos los diluvios,
experta en pulmonías, adioses y encomiendas.
El sexo te fío; hábil caballo en brama,
vacunado contra el virus de pensar con el glande.
Las manos te ofrezco, diez luceros bebés
y surcos de azúcar blanco directo en las palmas.
Te presto hasta los pies: convertibles,
ideales para sigilos, trochas;
de
poliespuma/ envidia de los gatos.

Úsalo todo, gástalo. Soy tuyo.
No pido reciprocidad ni gracias.
Y mucho menos que me devuelvas nada.

Prométeme,
eso sí,
no decirle a nadie
que son míos.

 

 

LA CASA

Está distante.
No distinguimos ni siquiera el humo,
la cal de las paredes.

No es precisamente una casa:
la trazamos de noche para fríos
o cuando alguna tregua
porque no está bien
abdicar de las heridas.

La casa está distante.
Nadie sabe a qué hora.
Ni quién pondrá a cocer el plato inaugural,
quién librará de polvo las paredes.

Valga que somos muchos
y alguno habrá decidido a llegar,
abrir las puertas
y quedarse.

 

 

VITAL

El pájaro es nocturno, inmaterial, blindado:
a prueba de hombres lo siento deslizarse por la puerta,
dejada en su sitio la víspera bajo promesa de cerrar puntual
y a esta hora pared limpia, invisible.
Llega con aromas tiernos a partir de las alas
y lo sorprende el susto de los gallos.

Diurno es el pájaro, con manías de títere:
rajado el traje de amianto, todopoderoso, lejano,
lo imagino al hombro en roles de balanza:
las puertas huecas, retadoras. Se posa desde cualquier matiz
y lo despierta un arco distraído de luna.

El pájaro no es. O es simplemente pájaro.

 

 

 

    GUILLERMO ALDAYA es pintor y poeta nacido en Holguín, Cuba (1953). Vive en Rio de Janeiro desde 1991.
    Ha sido profesor de dibujo, pintura y grabado en Cuba y en Brasil. Como pintor ha celebrado exposiciones individuales en ciudades de Cuba, Brasil y Japón. Obtuvo los premios de grabado Salón de Grabado y Dibujo (La Habana, 1984) y Salão de Abril (Fortaleza, Brasil, 1989), así como el premio La Rosa Blanca (UNEAC, Cuba, 1989) a la mejor ilustración.
    Como poeta pueden leerse textos suyos en Letralia.com, Badosa.com y YoEscribo.com, y también poemas publicados en revistas y antologías de Cuba y Perú. Obtuvo el premio Décima (Cuba, 1979).
    Tiene publicados el Dicionário de uso das preposições espanholas (2ª edición, 2000) y el poemario Fuera de set (2004).
    Actualmente forma parte en Brasil del equipo de profesores de idiomas de Furnas Centrais Eléctricas.