CÉSAR AUGUSTO TERRERO

DESCUBRIMIENTO
Atravesamos lo
oscuro bajo el puente de dios,
detrás del azul en el líquido murmullo
—tú,
tejida a mis hombros como a la sed de una esperanza,
la esperanza de un presente con prisa por sentir
la existencia del espacio que habremos de nadar
para nuestra vejez y nuestro nacimiento;
yo,
simio acuático en la batalla
contra la corriente y su opción de pétreos
colmillos o el fango de la orilla,
sintiendo sobre mí el peso de tu abrazo—
y luego allí,
al salir,
descubrimos la diurna cabellera
trenzada con el vuelo de dos mariposas.
EL HOGAR
Brasas,
sólo brasas y la noche.
Rojas memorias y el tremendo frío
del calor del hogar que es para uno.
Allá,
la casa de la bruja
y la rabia en los ojos del rinoceronte;
acá,
la danza mortuoria del fénix resucitado
y el baile de bienvenida al Trópico del Desvarío.
Signos de lava en la palma callosa,
el filo en la lectura del sol sobre los cerros,
cresta de un carpintero que percute
a la puerta del otro día.
Brasas,
otra vez las brasas
y otra vez la noche.
CÉSAR AUGUSTO TERRERO ESCALANTE nació en La Habana (Cuba, 1966), aunque actualmente reside en Copacabana (Río de Janeiro, Brasil), donde es investigador del Instituto de Física de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Ha colaborado con poemas y reseñas en diferentes revistas y sitios literarios como Deriva, Blanco Móvil, Punto de Partida, Almiar, Ciberayllu, El Otro Mensual, Espéculo y Literaturas.com.