MARINA LÓPEZ

MIS HIJOS
Todos mis poemas son abortos,
malformaciones de experimentos fallidos
que salen de mi vientre.
Pobre poema que no fraguas,
fetos que me esterilizan cada vez que intento crear
literatura de la nada.
Durante el parto los observo salir,
ya muertos,
ora son cortos y desencajados
ora largos y deshechos,
masas inmundas que suplican ser quemadas.
Sus grititos me conmueven
y los destruyo para evitar el sufrimiento atroz
de ser un poema sin oficio ni futuro.
Me insemino de poetas ilustres
para, con su semilla, preñarme con la prosa ansiada,
y cuando mi actividad cerebral indica el momento
del nacimiento y, tras dolores indescriptibles,
paren mis manos seres genéticamente imposibles.
Pobre poema, pobre de mí que nunca seré madre.
AMA DE CASA
Tiendo sábanas folladas,
violadas,
descuartizadas,
las extiendo al viento.
Muestran al mundo sus vergüenzas,
sábanas mojadas de lágrimas, sudor, semen,
goteando,
empapando la tierra donde nacerá nuestro indecente árbol,
manchadas de pasiones desgarradas,
quemadas por ojos lascivos que observan en la distancia,
en ventanas, tras visillos colocados estratégicamente
para no ser vistas sus manos que manipulan falos esperpénticos.
Sábanas que ondean al viento cual bandera pirata
indicando el lugar de la traición.
MARINA LÓPEZ DOMÍNGUEZ nació en Jerez de la Frontera (España) un 12 de abril de 1971, aunque actualmente reside en Las Palmas de Gran Canaria. La fuerza de su estilo reside principalmente en un tipo de feísmo contenido en una elegante dicción, cuyo objetivo es el de revelar partes tabú de la realidad cotidiana en toda su crudeza.