Ariel Vang


 

 

 

 

Nirvana

 

 



Hay que perderse de vez en cuando,

Camuflarse y dejarse llevar sólo una vez

Sentirse anónimo

Sentirse solo..., y no sentirse mal

 

Yo recomiendo caminatas largas y sin destino

Saber que no se va a ningún lado y no tener miedo

Caminar por caminar en ciudades ajenas y sentirse seguro en el incierto

 

Hay que perderse sólo otra vez

Saludar al viento de frente

Ser su amante y solo su  amante

 

Yo recomiendo salir en la mañana cuando todos duermen y hay neblina,

Y subir a un columpio sin reloj

Sólo aire condensado

 

Hay que perderse una vez más

Mudarse de  estómago

Vomitar rápido

Y tomar agua después

 

Yo recomiendo llanto intenso y al final una coca-cola

Cesiones nocturnas de una televisión apagada,

De un frente a frente con la propia carencia de movimiento en las neuronas...

Y en el corazón.

 

Luego hay que perderse solo otra vez

Para encontrarse

Para ahora sí no tener más miedo

  

Yo recomiendo monólogos con el espejo

Matar a narciso y su ego adolorido

Deshilachar el maquillaje

  

Y luego tejer con tela de inconsciente

Una nueva historia

 

Yo recomiendo que hay que perderse...

Físicamente...

Cuando se ha perdido el alma

Cuando no se encuentra la voz

  

Pero hay también que saber cual es el tiempo para perderse,

 

Yo recomiendo verificar que se tenga el tórax lleno

Y un instinto seguro

 

Cuando se supera el pasado y la soledad no atormenta

Cuando se sabe cuál es límite del alma antes de desbordarse

Hacia el otro mundo..., hacia fuera

 

Entonces hay que perderse

Y luego recibir un golpe fuerte..., si te hace más fuerte...

Si no te deshace..., si no es sólo uno..., si no muchos

 

Y aún te levantas..., entonces, perderse ya no es necesario

(bueno,  tal vez aún lo sea a veces)

 

Entonces escucharás que tu voz esta cerca

 

Y será el momento de crear, de explotar

Cuando la memoria regresa.

 

Ya sólo hay que perderse para encontrar.

Dejarás de buscar el destino por que lo conoces...

Te interesara más el camino...

 

Y ya no lo verás como un triste estorbo antes de terminar  los monótonos días que te atormentan.

 

Porque habrás recuperado tu alma de la muerte.

 

Y podrás decidir perderte de nuevo solo una vez más..., la última...

 

En la libertad.

 



ARIEL VANG es el seudónimo de una escritora
y fotógrafa mexicana.

FOTOGRAFÍA: Pedro M. Martínez ©