|

Nosotros
______________________
Jairo J. Rojas
Nosotros crecimos queriendo que el amor viviera más allá del funeral, que
el poema brillara en la vida y no sólo en los apuntes apurados y agujerados. En
este grupo, nos conmovía la belleza que acariciaba San Francisco en sus manos
decididas y también el ardor suicida en la voz de Kurt Cobain. Nosotros crecimos
así, con la inusual misión de revolver la luz con la oscuridad, de luchar por
una estrella que luego daba miedo tener, de saber que la mucha letra mata y
vivir a propósito entre páginas lloradas por monjes anónimos o neuróticos
aplaudidos, todo en la casa que detestábamos detrás de la sonrisa. Nosotros
formábamos un grupo empeñado en ser ojo del infinito sin abandonar el plato
típico, las creencias de la infancia. Nosotros los que no asustaba la muerte ni
el tiempo que ya goteaba sangre.
Nos dio la gana de no pensar en el futuro. No nos acomplejó el hecho de no tener
vocación ni país. Enamorados sin ser imposición ni pose. Plantadores de música
en cada rincón de la casa, en vez de estudiantes de algo valedero. Solíamos
orinar las normas que (sabíamos) después ordenaríamos con la tan anhelada
pasión. Preferíamos emborracharnos un lunes por la mañana con el vaho de un
libro abierto, este grupo bullicioso en silencio que en ocasiones gustaba
hablar, jactándonos de nuestra ignorancia, de nuestro egoísmo e hipocresía.
Quizá por no admirar doctos, profesores o adulto alguno pero si aprender de
borrachos, esquizofrénicos o místicos. No éramos conformes, ni inconformes. Ni
subía el temor al mostrar nuestra tristeza, aunque temblábamos si alguien la
veía sin ropas. Nos desangrábamos para no seguir aburridos. En fin,
pertenecíamos a los que se hacían ofrenda incluso de lo que nunca iban a tener.
Los comeflores. Aquellos que se dejaban quitar lo que no les pertenecía con tal
de escuchar música todo el día. Aprendíamos en total oscuridad con chillido y
fuego negro. Confiábamos en el amor. Éramos cambiantes. Contrastes. Es decir,
éramos adolescentes atormentados, inconformes y desencantados, es decir, no
hemos crecido.
_____________________
Jairo
J. Rojas R.
(1980) Mérida, Venezuela. Estudiante de Historia
del Arte en la Universidad de Los Andes. Tiene en su haber dos poemarios
inéditos: Nosotros en la historia de ellos e Historias encontradas en la
botella. Participante del taller de creación literaria dirigido por María
Isabel Novillo y Betulio Bravo en el año 2004, organizador del Cine-Foro:
pensamiento audiovisual. Actualmente se desempeña como Asistente en biblioteca
en el Centro de documentación en Ciencias Penales y Criminológicas «Juan Esteban
Amorer Reyes». U.L.A.


OPINA SOBRE ESTE
RELATO
|