gabriel
impaglione
POEMA Nº 4
No vengo
de páramos surcados por vientos afilados
e
incandescentes huecos.
Caminaba
desde la orilla del mar
y como las
alas,
seguía la
ruta del polen,
la
primavera servida.
No
pertenezco a piedra volcánica
ni llevo
encima tanta arena caliente,
ni sed
rajando piel como tierra muerta.
Podría
alcanzar con estirar mi brazo
la uva de
su risa,
el zumo de
su arremolinada vocación oceánica.
Ocurre que
a destiempo salto desde el hombre que fui
a esta
altura de fósil no revelado y entre las horas
que ruedan
y se quiebran pasa un solo camino
![]()
PÁGINA
PRINCIPAL / NOVELA RÍO / FOTOGRAFÍA
/ TRIANA / FORO
RADIO INDEPENDIENTE / POESÍA
/ CUENTOS DE INTERNET / CHAT
EMAIL
GRATIS / REPORTAJES
/ RELATOS / REVISTA
ALMIAR