NATURE

Marisol Iglesias

    Fuera la tarde lloraba.
Yo, miraba, impávida, al cristal.
Y vi tu cara dibujada en la ventana.
¡Tu cara!
Quise tocarla.
Pero se desvaneció ante mis manos
muriendo tan allá
que no pude alcanzarla.
Y mis manos enloquecieron
celosas de la ventana.

    Me sentí impotente, desnuda,
ante aquel espejo roto,
testigo mudo de una ilusión falsa
y en un instante de locura
volví la espalda
y en vano sonreí con vana esperanza
pues sonreí lágrimas.
 
   Y fuera,
igual que yo,
la tarde lloraba.





 

_________________________________


PÁGINA PRINCIPAL / NOVELA RÍO / FOTOGRAFÍA / TRIANA / FORO
RADIO INDEPENDIENTE / POESÍA
/ CUENTOS DE INTERNET / CHAT
ÍNDICE DE CUENTOS /
REPORTAJES / REVISTA ALMIAR