ALMAS LEJANAS
Nuestros pasos caminaban,
nuestros gestos deseaban.
¿Cómo es posible, ¡oh Dios!
que sin piernas ni labios,
estas dos almas lejanas,
se sientan hermanas?
Sintiendo tus ojitos,
te lo estoy pidiendo a gritos,
a susurros, entre sábanas,
para que tú, mañana,
me digas, cariño:
"ya no siento tu vacío".
PÁGINA
PRINCIPAL / NOVELA
RÍO / FOTOGRAFÍA / TRIANA (Música)
/ FORO
RADIO INDEPENDIENTE
/ POESÍA / CUENTOS
DE INTERNET / CHAT
EMAIL
GRATIS / REPORTAJES
/ REVISTA ALMIAR
