Silvia Andrés Martín
Cien
cadenas
para su corazón
Tus ojos se preguntan porqué ya no te quiero,
tu boca se suicida en el intento de expirar
en el remolino de tus remordimientos.
Respuestas encadenadas en mi mente,
ya no luchan por su libertad
y el corazón se debate entre la vida...
o la muerte...
Vida...
Muerte...
Lastimero calvario se vislumbra ya
en los arrepentidos ojos.
Demasiado tarde atraca tu pensamiento,
en el mar de las dudas,
pero ya es hora...
Levanta raudo el vuelo
hacia sombras lejanas,
hacia desconocido sino;
porque yo sólo se,
que ya no te quiero.