José Soria
EL PADRE
Bajando
va por la cuesta
Con
sonido de tambores,
En
la caja, rojas flores,
Y
blancas en una cesta.
Es
un cofre diminuto
Que
contiene lo que fuera,
Que
lleva la primavera
Que
se perdió en un minuto.
Sentires,
sangre y navaja
Cortando
la brisa fresca
Con
la presencia dantesca
En
el cortejo que baja.
Herido
de muerte y lanza,
Y
cansado de los ojos,
En
sus hombros los despojos,
Y
en sus ojos la venganza
Ya
regresa revestido
De
su peso y de su rabia
De
haber perdido la savia,
De
haber perdido el olvido.
Lejos
ya el cercano beso.
Y
deja abierto el cerrojo
Creyéndola
ver al reojo
Esperando
su regreso.
Y el olvido de la nada
Bajo la luz de las velas
Absorbiendo
las secuelas
De
la forma de la espada