Martín Verón

 

 

UN GOLPE EN LA PIEL

 

 

La espalda manchada.
La lava tan sana que el fuego volcó.
Susurra y quiebra
La dulce extinción.
Trepa, se eleva y vuelve a estrellarse.
Sonido morboso yo quiero escuchar.
¡Ya! No quiero dormir.
Es tan sucio el día, deseo partir.
La sangre derrite la piel y mi sed.
Hambriento de calma, yo creo volver.
Nacido e inútil, anhelo el latido.
Que allana, liquida mi vida.
Sujeta y suelta el veneno que el alma compró.
Persigue los sueños que nadie vendió.
Ves..., mi forma.
Atraviesa..., la bruta densidad.
Vas..., perdido, encendiendo la luz.
La noche titila en la frágil mirada.
Se ahorcan los cuerpos, fatiga del mar.
La línea suicida quiere aproximarse.
Rocío de gases, el vuelo estelar.
Estallar. Alistando tus ojos.
Cubriendo secretos, la imagen selló.
La hermosa traición.
Figura vacía, despierta natal.
Alivia los sentidos, aplaca el sabor.
Insulza rigidez la de tu alma.
La que incendia la senda dispersa.
Cenizas del olvido.
La dulce prisión.



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