Graciela Wencelblat


 

Seducen los lóbulos 
de la gitana.
Desnuda mueve sus caderas
danza,
para renovar la vida deshilachada.
Deja que muerdan su corazón
para que salga el demonio,
y entre el pájaro de los mil trinos
llenando de savia sus entrañas.
Deja que muerdan su boca
hasta derramar las líquidas caricias.
Cabalga en el viento desparramando
semillas, nutriendo la tierra. 



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