¿QUÉ PASÓ,
PAPI?
por
Alejandro Patiño Rangel
Era un día
bello, de semana santa, mi hijo, el más pequeño estaba conmigo viendo la
televisión, afuera se oía el movimiento de algunos vehículos que realizaban
limpieza en los drenajes de la calle, pero como estaba bastante divertido con
las pequeñas carcajadas de mi hijo me quité de la mente los problemas que
afuera existían.
De pronto se escuchó un gran estruendo, vi caer parte el techo de mi casa sobre
mí, me levante del sillón, mi hijo se abrazó de una de mis piernas y me
preguntaba «¿qué pasó, papi?», yo, bastante aturdido no supe contestarle, solo
atiné a decirle «¡No lo sé!, ¡no lo sé!»
Escuché sirenas de ambulancias, oí gente que se quejaba, muros que caían,
oía voces que gritaban nombres o frases como
«¿Dónde está Juanito?»,
«¿Mi casa, dónde está mi casa?»,
«¡Dios mío!», no supe qué hacer, me
quedé paralizado con mi hijo abrazado a mis piernas y escuchándolo,
«¿Qué pasó,
papi?»
Después de un rato volteé y vi entre los escombros a mi otro hijo, se movía y
llamaba a su mamá, aterrado y sin poder moverme le grité a mi esposa,
«¡Ayúdame
con el niño, está enterrado!», pero no recibí respuesta, después de un largo
rato escuché la voz de mi mujer que me gritaba
«¡Ayúdame!», quise moverme pero
no podía, sólo estaba parado ahí, con mi hijo abrazado en mis piernas y
diciendo, «¿Qué pasó, papi?»
De la calle que se había convertido en un canal profundo surgió un hombre,
vestido con uniforme caqui, una boina negra y con insignias de Cruz Roja, empezó
a escarbar donde estaba mi otro hijo y lo sacó, llamó a otras personas y se lo
llevaron, otra persona gritó que mi esposa estaba en la cocina atrapada bajo una
viga, quise ayudar pero sólo estaba parado ahí escuchando a mi hijo,
«¿Qué pasó,
papi?»
El hombre del uniforme empezó a escarbar junto a mí, encontró el cuerpo de un
hombre sobre un niño, como tratando de protegerlo, sacó los dos cuerpos al
voltear el cuerpo le vio la cara y volteó a verme, no se por qué, si
anteriormente no me había visto, vio al niño y también volteó a ver a mi hijo,
su cara se llenó de dolor y terror a la vez, y sólo atinó a decirme
«Señor
mejor vaya a descansar, usted no puede hacer nada más aquí», vio a mi hijo y le dijo
«Ve a descansar», quise irme de ahí siguiendo su consejo, pero sólo me quedé
ahí, parado con mi hijo abrazado de mis piernas y preguntando
«¿Qué pasó, papi?»
El hombre del uniforme viene cada año a lo que fue mi casa, dice una oración,
voltea, me ve y me dice «Ya
vaya a descansar junto con él»
señalando a mi hijo abrazado todavía a mis piernas y preguntando
«¿Qué
pasó, papi?»
![]()
|
|
PÁGINA
PRINCIPAL
l
FOTOGRAFÍA
l
TRIANA (Música)
l
FORO
RADIO INDEPENDIENTE
l
POESÍA
l
CUENTOS DE INTERNET
l
CHAT
ÍNDICE
DE CUENTOS
l
REPORTAJES