Antología básica (poemas)

23/06/2012 por

Antología básica (poemas)


 

 

por

Sebastián Casguire

 

 

 

 

Deshabitado

 

Hay un lugar donde nadie nace

y de la misma forma, nadie muere

La yerba no crece y nunca llueve

No hay sequía y tampoco nieva

La tierra no se ve, mar nunca hubo

Animales jamás se han visto

y es un lugar, que tal vez

nunca haya existido

Es un poblado que se llama deshabitado

Es conocido, por no ser conocido

Por ser diferente, a cualquier lugar

Por no tener ni sol, ni luna

Por no haber templanza o hambruna

No hay peste, no hay muerte, ni guerra

No hay sangre, no hay agua

No hay nada

Es un sitio estéril, virgen

Inerte e inmortal

No es un paraíso y mucho menos

un infierno

Es el lugar deshabitado

En el interior de un hombre

Ha sido el lugar

donde estuvo su corazón

Habitado por una luz

Por una única mujer

que al haberse ido

dentro del pobre infeliz

todo se ha marchitado

Y quedó deshabitado.

 

 

         Andamos

 

Con la mente cerrada, con ignorancia y sin la ciencia
Con la cabeza hacia bajo, para ver nuestra obediencia
Con la cautela nula, ignorando cualquier advertencia
Con los puños cerrados, para recibir la inclemencia
Con ingenuidad infantil creyendo en cualquier creencia
Con brazos extendidos para abrazar a la demencia
Con la vejez en el alma, sin dejo de adolescencia
Con la boca cerrada, para no gritar por clemencia
Con nervios fatales, para perder sin más la paciencia.

 

 


                               Labios

 

Son los labios tuyos, donde deseo aferrarme

ya que es aquel lugar donde el estruendo culmina

Es la parte en el que el arrogante trueno calla

el cielo se deshace y la vida se ilumina

 

Son los labios tuyos, donde quisiera quedarme

El río donde el amor se asienta a descansar

La promesa de regresar, vaya a donde vaya

para volver a besarte, vivir y probar

 

Que dios me perdone si mato a alguien por ellos

Que la vida se acabe si es que los menosprecio

Que nunca exista algo más grandioso que tú.

 

 

Amor sacrílego

Soy devoto a tu alma,

sacrifico todo de mí, solo por ti

para hacerte el dios de mi altar.

La llama de mis plegarias

y el incienso de mi comunión

como la cruz que llevo

en lo profundo del corazón.

Como el agua bendita

que de tus labios bebo

podrás decir

que mi amor es sacrílego

que es pecado

y que me estoy condenando.

Pero que así sea

si es que a tu interior

me estoy involucrando

para morir negligente,

a los dioses del hombre

y renacer triunfante

al paraíso de los amantes.

 

 

                                                                 
   Así es como hoy

 

Como cuando caminas con la cara contra el viento

así es como ahora yo me encuentro.

 

Como cuando sabes que no puedes ir más lento

ese es el recuento de mi día.

 

Como no poder pagar las deudas cotidianas

y no poder pagar ni tu féretro.

 

Como cuando las calles no pueden ser más mundanas

y en su estruendo no hay ni una eufonía.

 

 

 

Sebastian Casco Aguirre nace en la ciudad de Veracruz, México, en el año de 1994. Estudió la carrera técnica de Diseño Gráfico asistido por computadora, así como diversos cursos en animación digital y diseño en 3D; se interesa por las manifestaciones artísticas como la poesía, el cine, la literatura y la música. Actualmente es estudiante del segundo año de bachillerato. Su inquietud hacia la poesía surge a partir de sus estudios primarios, al inicio como una tarea y luego como una forma de entender lo complejo de las emociones humanas.

Contacto con el autor: sebascasguire[at]hotmail.com

 

 

Ilustración poemas: Fotografía de Pedro M. Martínez 

 

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Lecturas de estos poemas:  

 

 

Revista Almiar – nº 64 / mayo-junio 2012 – MARGEN CERO ™ – Aviso legal

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1 Comentario

  1. JAIRO LARA

    MUY BUEN TRABAJO, SIENDO UN JOVEN HA SABIDO EXPRESAR UN SENTIMIENTO EN UN FOLIO,
    ME HA GUSTADO SU TRABAJO EN TODO ESPLENDOR HE VISTO MUY POCOS JÓVENES CON ESTA CAPACIDAD
    ESTUPENDO, Y FELICIDADES.

    ESPERO MAS LINEAS DE EL.

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