Tenía el rostro destrozado
por José L. Fernández Pérez Caminaban por el viejo cementerio, echando un trago, de un lado a otro a través de las tumbas. Anochecería en breve. Cosme arrancó a Márquez de las manos la botella de ginebra, y pegó un buen...
LEER +






Últimos comentarios de los lectores