|

Neil Young convive
con la guerra
_________________
José Miguel Jiménez y
Pedro M. Martínez
Un año después de salir del hospital por culpa de un aneurisma
y de superar la muerte de su padre, Neil Young ya ha publicado dos discos,
el acústico Prairie wind y el reciente Living with war
en el
que pone en el punto de mira a Bush, en un momento en el que los críticos a su
política parecían haber bajado los brazos tras la victoria electoral sobre el
candidato John Kerry. Neil Young, a pesar de no participar en la gira musical
anti-Bush,
Vote For Change, tenia guardada una andanada musical al presidente de
la Casa Blanca, en forma de álbum conceptual que recupera la fuerza rockera de
algunos de sus álbumes de principios de los noventa como Freedom
o Ragged Glory que
supuso el renacimiento de su carrera y el reconocimiento de las nuevas
generaciones musicales pujantes en América como Sonic Youth o Pearl Jam.
La inspiración le vino a Young tras ver el documental
fotográfico realizado, en el Detroit Press
Photographer,
por
David P. Gilkey.
Dicho documental puede verse en la siguiente página:
http://www.freep.com/apps/pbcs.dll/article?AID=200660327001
Living with war, supone un ejemplo más del compromiso de Neil Young
con la actualidad, puesto ya de manifiesto en canciones como «Ohio», «Southern
man» o «Rocking in a free world», en las que denunciaba las desigualdades
sociales, el racismo o el militarismo de los Estados Unidos. El disco, además de
pedir la dimisión de Bush, es una dura crítica a aquellos que acusan
de «antiamericanos» a los que se atreven a poner en duda lo que el gobierno
norteamericano expone a través de los medios de comunicación que controla —la
mayoría de ellos—, quien habría llegado a reconocer que pagaría a periodistas por difundir
los pensamientos gubernamentales como propios. Finalmente, el disco rezuma
compasión por
parte de Neil Young hacia las victimas de la guerra y de sus familiares.
El disco comienza con «After the garden», donde Neil Young
no se anda por las ramas y cuya primera estrofa explica exactamente lo que se va
a desarrollar en el resto de las canciones:
No
necesitaremos un hombre de paja
Al frente del gobierno
No necesitaremos una guerra asquerosa
Ni cortes de pelo militar
Ni botas que brillan
Cuando no haya
jardín
«Living with war», la canción
que da titulo a todo el álbum es todo un alegato antimilitar, en la que se
muestra dispuesto hasta a acudir a una mezquita musulmana a rezar por el fin de
la guerra.
Me
niego a seguir la corriente
A aceptar las fosas comunes
A empuñar un arma humeante
Que es el símbolo de la conquista del Oeste
Pero cuando cae el telón rezo por la paz
Y trato de recordar la paz
En las calles atiborradas
En los grandes hoteles
En las mezquitas y en las puertas del viejo museo
Hago el voto sagrado
De no matar nunca más

En la siguiente canción, «The restless consumer», denuncia las
mentiras que han llevado al gobierno norteamericano a invadir Irak, y la doble
moral de la guerra contra el terrorismo.
No
necesito una máquina publicitaria
Que me diga lo que necesito
No necesito una guerra planeada en Madison Avenue
No necesito más ataúdes que no puedo ver
Cubiertos de banderas que no salen en la tele
No necesito más
mentiras...
Los
pueblos del mundo
Necesitan que alguien los escuche
Estamos muriendo de hambre y enfermedad
Necesitamos vuestras medicinas
¿Cómo podéis pagar tanta guerra
Y dejarnos morir aquí?
Podríais hacer tantas cosas
Y ni siguiera lo intentáis
La cuarta canción,
«Shock and awe» ('Conmoción y pavor'), nombre dado por el gobierno
norteamericano a la invasión de Irak, Neil Young retoma las alusiones directas a
Bush y recoge el cambio de opinión creciente entre los norteamericanos con
respecto a la guerra.
En
aquellos días de la «misión cumplida»
Nuestro jefe aterrizando sobre la cubierta
El sol poniente embelleció la foto
Miles de cuerpos bajo tierra
Traídos de vuelta en cajas a golpe de trompeta
Nadie imaginaba que regresarían así
Miles enterrados bajo tierra
Miles de niños con cicatrices de por vida
Millones de lágrimas para la esposa de un soldado
Ambos bandos son ahora perdedores
Tuvimos una oportunidad
para cambiar de opinión
Pero de alguna manera no dimos con la sabiduría para hacerlo
Fuimos con lo que sabíamos y ahora no podemos deshacer lo andado

En
«Families»,
se pone en la piel de los soldados norteamericanos
—
implicados en una guerra que les tiene cada vez más desorientados—
ante un pueblo iraquí que no quiere su presencia y que desea la retirada de los
invasores.
Veo
una luz a lo lejos
Un viento frío sopla en mi cabeza
Preferiría estar en mi casa
Con mi familia
Voy de
regreso a Usa.
Acabo de conseguir mi pasaje hoy.
Me muero de ganas de verte otra vez en USA.
«Flags of Freedom» expresa el cambio de opinión acerca de la guerra
cuando es un ser querido el que es enviado a la misma.
Hoy es
el día y nuestro hijo menor
Se va a la guerra
La vieja calle principal está llena de banderas que ondean al viento
Deben ser las banderas de la libertad
Algunos
lloran
Pero los soldados parecen tan valientes
Miran al frente
Como si supieran hacia dónde van
Vuelve
de nuevo la vista hacia su hermano
Pero él ya pasó desfilando
Ante banderas de la libertad
¿Has visto las banderas de la libertad?
¿De qué color son ahora?
¿Crees que tú amas tus banderas más de lo que los otros
aman las suyas?
«Let´s impeach the
president», es el ataque más directo recibido por Bush desde el
documental «Fahrenheit 9/11», de Michael Moore; las acusaciones lanzadas por Neil
Young van desde la responsabilidad en la catástrofe de la inundación de Nueva Orleans a las
prácticas tipo «gran hermano» del gobierno, tan cercanas a la obra de Orwell,
«1984» (Orwell dijo que «En una época de engaño universal decir la verdad es un
acto revolucionario...»:
Juzguemos al presidente
por mentir
Y llevar a nuestro país a la guerra
Abusando del poder que le otorgamos
Y despilfarrando nuestro dinero
Fue él
quien contrató a todos los criminales
Sombras de la Casa Blanca escondidas tras puertas cerradas
Es él quien adapta la realidad a sus nuevas explicaciones
De por qué tuvimos que enviar a nuestros hombres a la guerra
Juzguemos al presidente por espiar
A los ciudadanos en sus casas
Saltándose todas las leyes del país
Pinchando nuestras computadoras y teléfonos
Incluso
si Al-Qaida hubiese reventado nuestros diques
¿Habría estado más segura Nueva Orleans,
Mejor protegida por nuestro gobierno
O será que alguien no cumplió aquel día con su obligación?
Juzguemos al presidente
Por secuestrar nuestra religión y utilizarla en las elecciones
Dividiendo nuestro país en colores
Pero olvidándose de los negros
Gracias
a dios que lucha contra los esteroides
Puesto que vendió su viejo equipo de béisbol
Hay mucha gente investigando asuntos turbios
Pero el presidente está limpio, por supuesto
Gracias
a Dios
En «Looking for a leader»,
como continuación a la canción anterior, Neil Young busca posibles sucesores de
Bush y señala la posibilidad de que una mujer o un negro ocupen la Casa Blanca.
Buscando un líder
Que nos devuelva el país
Limpiar la corrupción
Y hacer un país fuerte
Quizá sea una mujer
O por qué no un negro
Para sacarnos de la desolación
Y de un mundo roto y sin rumbo
Vale, tenemos elecciones
Pero la corrupción puede ganar
«Roger and out»
('Cambio y
corto')
supone un homenaje a los soldados muertos en la batalla.
Me
pregunté cómo te habría ido
Y lo que pasó al final
Pero supongo que nunca sabré la verdad
Si realmente estabas tan solo
Éramos
entonces unos niños
Que vivían día a día
Cuando fuimos a alistarnos
Hoy te siento en el aire
Sé que lo hiciste por tu país
Hoy te siento en el aire
Cambio y corto, querido amigo
«America the Beautiful»,
es una canción tradicional escrita por Katharine Lee Bates que pone punto final
al disco, y que sirve para desmantelar la idea de que él critica a Bush
porque es un «antiamericano».
¡Oh,
hermosura de cielos espaciosos,
de ondulantes espigas de ámbar,
de majestuosas montañas purpúreas
sobre la llanura florida!
¡USA! ¡USA!
Llena
estás de la gracia de Dios
Y tu dulzura coronada de hermandad
de un océano al otro!
El soldado José M. Vélez, camionero del Bronx en
la vida civil, reservista de la 773 Compañía de Transporte murió en junio de
2006 a consecuencia de la explosión de una bomba, en Kirkuk (Iraq), según
comunicó a primeros de dicho mes la Casa Blanca. El portavoz del gobierno
norteamericano informó que Vélez fue el muerto número dos mil quinientos del
ejército norteamericano en una guerra que conmovió al mundo, pero que ahora
parece haber pasado a un segundo plano para la opinión mundial. La guerra de
Iraq es una guerra oculta, sucia, en donde ya nadie parece
jugarse nada, salvo el pueblo norteamericano y el iraquí que están poniendo los muertos
sobre la mesa.

En estos tiempos de censura mediática, de rechazo
de todo lo que no es «políticamente correcto», parece que sólo la muerte y
la tragedia podría conmover a la «opinión pública», un concepto
sociológico-político que se ha convertido en un eufemismo que sustituye a los
verdaderos conflictos entre dominadores y dominados. Los cantantes folk
(esta palabra se podría traducir "del pueblo") han sabido, quizá como
nadie, acercarse a lo que en realidad está sucediendo, a las preocupaciones
reales de la gente. Después de que esta música quedara arrinconada en los gustos
mayoritarios, más preocupados por el pop y el rock de consumo en las dos últimas
décadas, los años del desencanto parecen tocar fondo y algunas guitarras se
ponen al servicio de las ideas de paz y solidaridad.
O retornan, como la de Neil Young.
_____________________
JOSÉ MIGUEL JIMÉNEZ realiza la sección de
Música, en Almiar, y PEDRO
M. MARTÍNEZ
es el Director/Webmaster de dicha revista.
Lee más sobre Neil Young...

Danos tu opinión
|