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Se suplica a la muerte,
de Omar Mireles Penilla
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Obed González
Ante la muerte cualquiera
tiembla o se resigna.
En Se suplica a la muerte,
Omar Mireles recrea básicamente el ambiente urbano —aunque también el
campirano— y expresa sus constantes enfrentamientos emocionales.
Las atmósferas que plantea
Mireles son de locura ante lo irremediable: La espera; la angustia, la negación,
el soliloquio y la confusión de emociones.
Los personajes están bien
definidos y presentan una identidad propia. La forma en que hablan y se
desenvuelven, permite al lector imaginar a cada uno de ellos, puesto que, tal
vez el autor, intencionalmente no hace un uso extremado del perfil físico; pero
sí del psicológico, que en la narrativa moderna es de suma importancia.
Me evocan un poco a los
personajes descritos por Stephen King, en cuanto al trabajo interno de sus
protagonistas; y en la forma de utilizar el hilo interno de narración escrito
por Dostoievski.
Los ambientes son esenciales en
el libro: El motor sordo de la camioneta pick up cámper; la complicidad
de los caminos de tierra, el eco del agua en la habitación, los niños jugando en
los grandes charcos, las mujeres consiguiendo agua potable…
Los cuentos son lineales y no
hay rompimientos de tiempo, que esto le daría más diversidad y enriquecimiento a
las tramas; pero sólo es mi apreciación personal.
Aunque los ambientes tienen
gran importancia en Se suplica a la muerte, tal vez lo más plausible sean
las atmósferas —como lo esbocé párrafos atrás—, van hilando la historia y quien
lee el libro va sintiendo esa presión que sube por la espina dorsal y queda en
el brillo de una navaja.
Las anécdotas son violentas y
hasta ciertos puntos brutales y la manera cómo se llega a éstas, como la orina
del victimario sobre quien está en el suelo sin poder defenderse. Creo en mi
apreciación personal, algunas ya van dando señal al lector de en lo que pueden
culminar, y en otras es imprevisto el final; pero lo más importante es… la
manera cómo lo cuenta, que eso es realmente lo interesante.
El libro realizado por Omar
Mireles, es un buen trabajo, tanto anécdotas, perfiles de personaje, atmósferas
y ambientes están bien construidos. Omar no sólo maneja la anécdota, sino que la
describe, la expone ante el espejo, la zarandea hasta encontrarle su verdadera
identidad. Por desgracia hay bastantes seudo-escritores que piensan que por
encontrar una buena anécdota, ya tienen la gran obra. Tristemente muchos no
tienen un estudio de libros, de análisis literario, bueno, ni siquiera lecturas
anteriores a su escrito y para infortunio de nuestra cultura, ya tienen una
publicación en librerías.
Gracias a personas que sí creen
en narradores como Omar Mireles, es que libros como el que comentamos hoy, salen
de la oscuridad del anonimato para dar luminosidad a su calidad literaria.
Denota el autor una formación
académica dentro de las letras, y una preparación en el análisis de textos, y de
lecturas no sólo literarias; sino también de Nota roja, que es una veta rica en
dramas —que quiere decir «acción»— y personajes, además de una cultura
cinematográfica. Los textos me remiten un poco a las cintas de Cazals y un tanto
a alguna de Sariñana.
Se suplica a la muerte
es lo crudo y estremecedor de las emociones humanas, tragándose entre líneas
unas a otras en la tinta-sangre de Omar Mireles Penilla.

Se suplica a la muerte,
Mireles Penilla, Omar, Tintanueva Ediciones, Col. Autores del 2000, México,
2007.
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OBED GONZÁLEZ
(1969), México, D.F. Egresado de la escuela
de escritores de SOGEM y Maestro de Oratoria en el Instituto Politécnico
Nacional y profesor de Español, Métodos de investigación y Literatura en el
Desarrollo Educativo «Ignacio Zaragoza». Autor de Hidrofobias (Ed.
Fundación Trabajadores de Pascual y del Arte, México, 2001); Muerte de
tercera (Ediciones de el Lirio, México, 2004) y Otra vez los perros
(Ed. Tres Haches, Buenos Aires, Argentina, 2007) entre otros.
Sus textos han sido incluidos en libros tales como: Eco de voces (Ed.
Arlequín y CONACULTA, México, 2004); Vientos del pasado (Ed. Centro de
Estudios Poéticos, Madrid, España, 2007), Calemburetruécano (SOGEM,
México, 2007) y está en edición el libro Letras de oro.
Publica para revistas literarias y pedagógicas de México, Chile, Uruguay,
Argentina, Brasil, Canadá, España e Italia.

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