
El
«Ellen Austin»

El «Mary Celeste»

|
Bienvenidos una vez más a La
Torre del Misterio de Fermín Castro, un lugar donde la Historia y el
Misterio se entrelazan.
Siempre he sentido una especial fascinación por el mar, soy de aquellos que
atesoran el vivido recuerdo de la primera vez que se abrió ante mí el
insondable Azul. Amo el mar no sólo por su belleza sino por ese halito
misterioso que lo rodea. Suban a bordo del «Albatros» un magnifico clipper
con el que surcaremos la mar Oceana en pos de barcos fantasmas.
La vida en el mar ha sido durante siglos muy dura, acechando en cualquier
momento la muerte entre las olas. Quizás por ello los marineros han sido
unas gentes abiertas a la superstición y más perceptivas ante lo
sobrenatural. Los cuadernos de bitácora están repletos de extraños sucesos,
de avistamientos de animales fantásticos, de sirenas y tritones y otros
habitantes de las profundidades.
Sin lugar a dudas el barco fantasma más famoso de todos los tiempos ha sido
el del Holandés Errante, su leyenda está presente desde hace quinientos años
aunque creo que debe ser aún más antigua. Es una leyenda que tiene numerosas
variantes, básicamente se trata de un capitán de barco que, por su soberbia,
es castigado por Dios a vagar hasta el fin de los días por el océano. En la
mayoría de las versiones el capitán es holandés y según la leyenda que
tomemos su nombre varia desde Vanderdecken, Van Demien, Van Straaten o Van
Dieman. Vanderdecken retó al mismísimo Dios cuando doblaba el Cabo de Hornos
en mitad de una terrible tormenta llevando a la muerte a toda la
tripulación. Fue castigado a vagar sin rumbo durante toda la eternidad, sólo
cada cierto tiempo le es permitido arribar a tierra con la esperanza de
encontrar una mujer que le ame y así conseguir el perdón. Que sepamos, hasta
ahora no ha conseguido ese añorado amor. A lo largo de la historia son
numerosas las anécdotas y encuentros con este Errante. Recordemos como en
1881 el príncipe Jorge de Inglaterra (que sería coronado como Jorge V) anotó
en su diario con fecha 11 de julio que viajando en el «Incostant» como
cadete «...a las cuatro de la mañana cruzó ante nuestra proa el Holandés
Errante, emitía una extraña luz fosforescente…». ¿Ensoñaciones de un joven,
una mala pasada de una mente imaginativa y romántica propia de la edad? Es
posible, pero hay muchos más avistamientos. En 1975, el Dr. Jim Thorne a
bordo del yate «New Freedom» se encontraba realizando filmaciones y
fotografías para un documental cerca de las Islas Bikini. Cuando reveló las
fotografías encontró en el horizonte una vela que debía pertenecer a un
antiguo navío con aparejo en cruz.
Son muchos los avistamientos de extraños barcos,
algunos muy espectaculares como el extraño caso
del «Ellen Austin». El capitán Baker registra en el diario de a bordo como
el 14 de julio de 1881 encuentran una goleta (por cierto goleta viene
del
francés goélette, golondrina de mar debido a sus redondeadas formas)
abandonada, sin tripulación, sin pasajeros. Los botes salvavidas estaban
arriados, no había señales de lucha. Aquello era muy extraño. Ordenó a
algunos marineros que pasaran al barco abandonado para llevarlo a Boston
adonde se dirigían. No hubo incidentes hasta el 20 de julio cuando perdieron
contacto con el barco debido al mal tiempo. El día 22 divisaron el barco
pero había algo extraño, nadie respondía a las señales que se le hacían
desde el «Ellen Austin». Tras abordar el
barco comprobaron horrorizados que estaba desierto. Buscaron en la bodega y
en cada rincón del barco pero no había ni rastro de los marineros. El
capitán Baker decidió colocar un nuevo grupo de marineros en el barco
fuertemente armados y asegurar ambos barcos. Los marineros casi se
amotinaron pues estaban aterrados. Tras varios días de calma una repentina
tormenta separó a los barcos nuevamente a pesar de los desesperados intentos
por mantenerlos unidos. Tras la tormenta buscaron durante cuatro días a sus
compañeros pero no se encontró rastro alguno. Extraño suceso aunque aun lo
es más el de la desaparición de la tripulación del «Cousins». Corría el año
1894 y cerca de Fort Stevens, en Oregón, a la altura del Cabo de la
Desesperación, los vigías del Faro Camby observaron como el «Cousins»
regresaba a puerto. Se alarmaron pues el capitán Zaiber había zarpado a las
cinco de la madrugada, quizás alguien había enfermado o estaba herido y
regresaban a tierra. Pero había algo más, los guardacostas observaron cono
el barco se aproximaba a todo trapo, si seguía así por mas tiempo encallaría
en la costa. El barco encalló violentamente en un banco de arena,
rápidamente fueron a socorrerlos pero encontraron el barco deshabitado.
Igual que en el caso anterior todo estaba normal, incluso había comida aún
caliente en las mesas y cigarros humeantes en los ceniceros.
Famosísimo fue el caso del «Mary Celeste» encontrado desierto en diciembre
de 1872 y que tuvo una repercusión mundial, o el caso del «Seabird» en
1850.
En este pavoroso viaje a las brumas marinas no pueden faltar una líneas
sobre los triángulos de la muerte. Aquellos lugares donde el numero de
desaparecidos rompe cualquier barrera estadística. Fue Charles Berilos el
que difundió la historia del famosísimo Triangulo de las Bermudas. Sus
libros el «Triangulo de las Bermudas» y «Sin Rastro» se transformaron en
best sellers mundiales. El tiempo ha pasado y muchas desapariciones
misteriosas no eran tal, y el numero de desaparecidos era menor al que
Berlioz nos daba. Pero eso no significa que en el fondo, nunca mejor dicho,
llevase razón al afirmar que algo extraño ocurría en aquella zona del mundo.
Las anomalías magnéticas, los extraños avistamientos de luces submarinas, el
mal funcionamiento de los dispositivos eléctricos, el antinatural
comportamiento del tiempo, son factores que no han sido inventados, están
ahí.
El triangulo de las Bermudas es el más famoso gracias a las obras de
Berilos, pero no es el único. Menos conocido es El Mar del Diablo entre
Japón y las islas Bonin, o el que Antonio Ribera denomina Triangulo del
Diablo en el Mediterráneo Occidental.
¿Fábulas, exageraciones y deformaciones de hechos trágicos y reales en el
mar? Quizás, pero el numero de desapariciones misteriosas en el mar es lo
suficientemente elevado como para que no cerremos las puertas a todas las
posibilidades.
____________________
|