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Josep Lluís
Benet Vidal
Nació en Valencia, en el seno
de una familia de artistas (músicos, pintores y escritores), pronto
presentó aptitudes para el dibujo y la
pintura. Se formó artísticamente en el taller de D. José Amérigo, profesor
de la Escuela de Bellas Artes de Valencia donde estudió
intensamente la perspectiva y el análisis geométrico de la realidad y su
descomposición en cubos, esferas y conos, según la conceptualización de
Cézanne de quien el maestro Amérigo era un ferviente seguidor. También en
este taller hizo una inmersión en la teoría del color: el maestro obligaba
a los alumnos a fabricarse los
colores con pigmentos naturales mezclados con los aglutinantes: aceite de
linaza, cera, látex, etc. Además, insistía en la utilización
del cromatismo puro como vehículo de expresión plástica abundante en la
utilización de los complementarios como búsqueda de una armonía estética,
y tomando siempre como referencia al maestro de la
luz, el valenciano Sorolla.
«Busco en mi pintura reflejar la atmósfera cultural de la cuenca
mediterránea a través de un cromatismo potente y directo para captar la
luz de esta tierra. Todo ello dentro de una estética que llamo 'formalismo
abstracto'.» |