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S.O.S
Erna Aros Pensa
El fumón del patio de atrás había
llenado su mochila de extrañas y bellas cajitas para cambiarlas por un pito,
pero como no le resultó las dejó en la puerta de mi casa.
No sabía qué hacer, estas monstruosas especies de cigarreras,
extrañamente hacían largos los segundos, más largos días y eternas las noches,
dejándome la sensación de haber vivido grandes soledades en el mínimo tiempo.
No soy ambiciosa, pero ostento el tener más horas de abandono que todo
el mundo.
A veces abría una cajita por curiosidad y encontraba siempre la nada
misma.
En navidad pensé que algo podía suceder, fue muy mala tentativa; no
había árbol, ni pesebre tampoco un pequeño regalo para algún niño del mundo.
En noche de San Valentín de la caja azul ni siquiera saltó un beso que
me entibiara o un agarrón algo insolente para sentir que estoy viva.
Así lo hice, muchas noches, muchas veces muchas cajas y todas tenían
nada y desilusionada las fuí arrojando a la basura, a veces indignada las tiraba
por la ventana a la pasada del fumón.
Quedaba la última, antes de abrirla la sacudí y sentí un sonido, casi
como cascabel sonreí, ésta sí que me traía algo. Pinté mis labios, ordené mi
pelo, ajusté mi falda y abrí…
Algo pasó, la maldita cajita tenía un embudo de largo tubo, el cual con
furia me succionó hacia el país del silencio de donde nunca más salí.
Hoy les envío este S.O.S por el oscuro tubo del embudo.
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ERNA MAFALDA AROS PENSA
nació en 1953 en Chile. Con numerosas menciones
honoríficas y premios a sus espaldas en Chile y otros países de habla hispana,
destaca con mucho el público reconocimiento a su obra Yo mujer: tentaciones y
sensaciones, hecho en carta personal por el Presidente de Chile, Ricardo
Lagos.

Fotografía: Pedro M. Martínez Corada

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