ALMIAR

Margen Cero

 

nº 1 - Segunda época
marzo/abril de 2007

 


 



Jorge Lemoine y Bosshardt

 


CUANDO EMPRENDO LA TINTA


Nunca tengo palabras en la mano
cuando emprendo la tinta.
Es como agitar un árbol
para que caigan los frutos
agazapados en mi saliva
Y siempre cae tu nombre
que maduro a gritos
con la savia en pie.

 

 

 

 

ALFARERO SIDERAL

Quisiera cada gesto innumerable de las
moscas
cada mínimo amor de este planeta
cada polen de arroz
cada hormiguero
cada lluvia que se enguanta por la tierra
cada rayo de luna en el océano
cada faro derretido bajo el agua
la hondura total de las insondables cuevas
cada beso fugaz de cada boca
cada constelación de saliva que destella
cada arruga dactilar
en las piedras colosales de las cordilleras
cada rayo cayendo cada brasa
cada escama de ceniza cada huella
el número total del desarrollo
la molienda de las olas, cada ala
cada cosa en fin para ponerla
desnuda e infinita como harina
en tu cuerpo y tu alma y en tus piernas
en tu memoria hasta el éxtasis que huye
y se agazapa
a cada gramo cada instante de tu vida
para que sepas el completo abecedario
de planetas de sal y de rugidos
de gemidos de galope y de colmena
con que junto a tu nombre catarata
construyo el del amor como alfarero
sideral en esta pieza.
 

 

NECESITO VERTE AUNQUE SEA EN ESTA PÁGINA

No tengo paciencia para quedarme dormido
los sueños revolotean asustados sin posarse
mejor prendo la luz, enciendo mi garganta
necesito verte aunque sea en esta página.


 


 

SÉ QUE HAY UN RÍO COMO PUMA DERRETIDO

Yo no conozco esta tierra
he visto su retrato verde en los mapas
sé que hay un río como un puma derretido
que se echa constantemente en el mar.
He visto de pasada algunas casas
algunas esbeltas palmeras, unos faros
unas calles que son siempre las mismas
Tanta gente que no es extranjera
se diría que la memoria
les creció aquí como los frutos
de una planta cualquiera
Ya no me asustan las ciudades como ésta
No me importa dónde tienen la mirada
no tengo miedo de sus policías
y hasta me dan un poco de ternura
sus escuelas y sus hospitales.
yo no conozco esta ciudad de nadies
Pero hay otra que tampoco conocía
donde andaban retrasados mis recuerdos
esperando que yo los recogiera.
Amor, yo te encontré en una ciudad
ya no le tengo miedo a estas ciudades
y me parece que no voy a volver a decir
ni la palabra nunca ni la palabra nadie.



 


LA HEBRA DE RELÁMPAGO

 

Me estaba peinando ante el espejo
y como un pez, sospechado entre la sumersión
y la espesura, una cana brilló su hebra de
relámpago.
Empecé a deletrear mechones hasta tenerla
firmemente entre mi pulgar y mi índice.
Cuando ya estaba por dar el tirón suicida,
me detuve. Decidí no cambiar de nombre,
no empezar una careta minuciosa. Decidí
no ser otra persona.

 

 


 


 

ALTA MAR DE PÁGINAS

I

travesía, a verso traviesa
a recuerdo traviesa

II

A noche traviesa
como un oscuro jinete
A verso traviesa
como un ciego demente
Alta mar de páginas
marejada en las sienes
pleniluna tu cara
y tu distancia llueve.

 

SUEÑOS DE DEMENTE

 

Te llamé por teléfono.
era el silencio en punto de tu ausencia
en mi pieza sin tiempo
Te llamé con insistencia
la llamada se extendía por el aire
la llamada sin respuesta
como un grito agonizante
inundaba el vacío callado de tu casa
y sonaba tristemente a nadie
Colgué. Hice otra llamada
la misma cruenta voz que se partía
la misma temblorosa campanada
Me pareció que tenía algo de risa
recorrí en mi memoria todo el ámbito
un silencio sonoro que dolía
Volví a cortar. Estoy pensando
ahora en los venarios corredores, en la puerta
en los discos quietos y callados.
en la paz tranquila de la mesa
en el pasillo ahortal que se derrama
y que pasa delante de tu pieza
Al pasar me fijo en la ventana
Tu mundo de misterios escondidos
y me siento de recuerdos en tu cama
Se me sube a los ojos el vacío
se encarama tenaz a mi garganta
me siento encerrado en el delirio
Ahora pienso y se me anega el alma
que tal vez cuando te llame nuevamente
me responderá el silencio de tu casa
Y mañana y después al día siguiente
y también después de una semana
y otra más y después ya para siempre
Hasta que yo sepa de verdad qué pasa:
que sólo existes en mis sueños de demente.

 

 

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Jorge Lemoine y Bosshardt.
Autor argentino que vive en Mar del Plata. Ha recibido los Premios Jämför y Hämtar de la Orden de Onsladen de la Administración Pública de Suecia, el Primer Premio Nacional de la Sociedad Argentina de Escritores, Seccional Atlántica (1997 - Poesía), el Premio de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires (1990 - Narrativa) y el Primer Premio de Honor Leonístico Hispanoamericano del Club de Leones de Buenos Aires (1996 - Poesía).

Web del autor: http://www.poesias.info/

IMÁGENES 1 y 2: Pedro M. Martínez Corada

 

 

 

Sumario del nº 1 de Mar de Poesías:
 

 Ada Cadelago | Agustín Bilbao Abad | Augusto Rodríguez | Aleqs Garrigóz | Alfredo Vaeza | Amado Storni | Ángel Padilla | Bertha Carou | Borja de Diego Lozano | Dheimar Pericón | Elísabet Arnau Carretero y Rogelio Rodríguez Cáceres | Gabriel Impaglione | Gonzalo Tolosa | Isabel Miralles | Jorge Lemoine y Bosshardt | José Alberto Cutipa P. | José Naveiras | Juan Carlos Galván | Juan Carlos Vásquez | Juan Cristóbal | Julio Romero Tera | Lara Moreno | Marcelo Galliano | María Noel Prato | Marina Llopis Mayor | Mario Meléndez | Mary Acosta | Miguel Ildefonso | Natalia Molina | Nuria del Saz | Óscar Portela | Pedro Campos |
Pedro R. Donangelo | Raquel Cortés Fernández | Yuliet Hidalgo Pupo
 

 


Separata publicada en el nº  32 (febrero/marzo 2007) de la
Revista Almiar (Margen Cero™) - ISSN 1695-4807 - Margen Cero™ es socio fundador de A.R.D.E.
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