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La cosa
Eduardo
Martos Gómez
Acaso por el calor excesivo, por una desconocida reacción corporal, o por
alguna causa inexplicable, su cuerpo se convirtió por completo en agua mientras
dormía, empapando las sábanas. Por la mañana, cuando su madre fue a despertarlo,
sólo encontró el cerco de humedad y las lavó.
Pasaron días sin que nadie se preocupara por la súbita desaparición
del hijo mayor.
Una tarde casi anochecida sonó el timbre. Al abrir la puerta, una
deforme criatura de carne y arterias y cartílagos y huesos visibles se tambaleó
y entró en la casa ante el silencio, asombro y repugnancia de la familia. Un
olor putrefacto inundó la entrada. El innominable ser miró con ojos
ensangrentados, uno en lo que alguna vez debió de ser la frente, y otro en la
mejilla, bajo un orificio que tenía que ser la boca; miró a la familia y emitió
un sonido inexplicable y terrible, ajeno a la sensibilidad humana, procedente de
las pesadillas y los infiernos. Algo después habló sin dientes, que estaban
repartidos por sus múltiples miembros incompletos; se dirigió a la madre,
murmurando torpemente:
—Tuberías, cloacas... Mamá, ¿por qué me metiste en la lavadora?
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EDUARDO MARTOS GÓMEZ
dice de su libro Lapso (al que pertenece el
presente relato): «...es el fruto de muchos años de reflexión, negación
personal y admiración de los grandes genios de las letras. Entiéndase este
primer libro que publico individualmente, como un tributo a quienes me han
enseñado tanto en la distancia de los tiempos silenciosos y en penumbra, de los
lapsos ficticios a los que siempre vuelvo». (Web del autor:
http://el-aleph.es/lapso/)
La versión electrónica de Lapso se puede
descargar gratuitamente en:
http://el-aleph.es/lapso/doc/Lapso.pdf (Licencia Creative Commons)
También se puede adquirir la versión impresa del mismo en:
http://www.lulu.com/content/1325549

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